*Miguel Angel Nasso

Si bien es cierto que quizás haya políticos que no habrían aportado a la seguridad social antes de ocupar un cargo público porque se enrolan de joven en un partido y ahí siguen toda la vida y por ello siempre persiguen esto último convirtiéndolos también en una carga publica (políticos oportunistas), hay otros que son verdaderamente trabajadores sociales en el ámbito de la política, implicados de sol a sol en la tarea comunitaria siendo fieles a sí mismo, a las personas que los rodea, a toda la comunidad y a sus ideas (políticos de raza).

La ciudadanía debe reconocer a los políticos de raza que son los verdaderos políticos, los auténticos que son aquellos que viven para la política y no los otros los políticos oportunistas que viven de la política.

El político oportunista tiene la habilidad para aprovechar cualquier oportunidad y si es necesario mendigando cargos, anteponiendo el beneficio personal, a cualquier otro principio o valor (si los tiene) y por más que se empeñen en decirnos que hacen política para servir al ciudadano, lo que realmente aspiran es alcanzar el poder y mantenerse en él por encima de todo.

Una vez conseguido el poder, al analizar su conducta, es frecuente observar cĂłmo en muchas de sus acciones, en lugar de preocuparse por atender los intereses de los ciudadanos y solucionar sus problemas y necesidades se ocupan de los suyos propios, trajinan denodadamente por mantenerse en el sillĂłn e incumplen sin pudor y con enorme cinismo cuantas promesas hicieron a la hora de conseguir sus votos. Esta categorĂ­a de polĂ­ticos son aquellos que acceden a la polĂ­tica sin vocaciĂłn y hacen de ella exclusivamente su profesiĂłn.

Los polĂ­ticos oportunistas y que lamentablemente son muchos que pululan por los diferentes partidos polĂ­ticos son como las  golondrinas viajeras que se acomodan en todos los aleros mientras juran lealtades mentirosas, eso si hay que reconocer que saben crear expectativas siendo unos parlanchines engreĂ­dos. ĂŤdolos de sĂ­ mismos. Se auto endiosan y se creen el ombligo del universo.

El político autentico es aquel que sintoniza con la demanda de la sociedad y que son capaces de aglutinar a grupos de personas virtuosas en lo que hacen y comprometidas con la comunidad y no como los otros que solo aglutinan a su alrededor a un conjunto de súbditos permanentemente obedientes a sus propósitos que están lejanos al bienestar de la sociedad.

Los políticos son hombres y mujeres que tienen pasión por la política y ambición del poder, pero los políticos de raza, el auténtico político lo diferencia del resto porque además tiene pasión por la comunidad y más ambición por servir a la gente.

La historia con los políticos de raza no podrán decir que solo persiguieron sus propios intereses como lo hacen los políticos oportunistas sino lo reconocerán como aquellos que siempre fueron luchadores sobre todo para lograr la convivencia y mejor calidad de vida del prójimo que quizás nunca conocerán.
Puestos a buscar en la polĂ­tica seguramente encontraremos gestores, lĂ­deres y administradores de ideologĂ­as, pero polĂ­ticos, polĂ­ticos de verdad, polĂ­ticos de raza, polĂ­ticos con vocaciĂłn de servir a la polĂ­tica…..con pena hay que decirlo quizás haya solo un puñado y es responsabilidad polĂ­tica partidaria quien los tiene de cuidarlos.

 Son muchas las conclusiones que podrĂ­amos sacar de esto, pero quiero limitarme a una pocas. El autĂ©ntico polĂ­tico es el que vive para la polĂ­tica, no el que vive de la polĂ­tica y que los partidos polĂ­ticos dejen de ser empresas de colocaciĂłn.